Seis consejos para madres que siempre han querido escribir

¿Cómo conciliar el sueño de tu vida con tu papel como madre? ¿Y si el sueño, aparte de ser madre, es…escribir?

El verano pasado leí Writing Motherhood (Escribiendo la maternidad: el proceso de acceder a tu creatividad como madre y escritora) de Lisa Garrigues. Relata su experiencia en lanzarse a escribir su vida en cuadernos, simplemente porque sí, para así conciliar su sueño de escribir con su papel como madre. Así empezó el ritual de escribir quince minutos al día en lo que denominaba su “cuaderno de madre”, no sólo para crear una tesorería de recuerdos, dice, sino también para mantener la cordura. Más adelante, daría clases a madres sobre cómo usar la escritura como herramienta para registrar su vida y entender sus experiencias.

Lo que me llamó la atención del libro es que va más allá de escribir el diario del bebé, que por imprescindible que sea, no deja de ser la vida de tu bebé y no tanto la tuya. Garrigues invita a las mujeres a explorar todas las facetas de su maternidad, incluido su pasado y su propia relación con sus padres.

En su libro Garrigues ofrece un abecedario repleto de consejos a madres que siempre han querido escribir; aquí tenéis seis de los primeros:

1. Deja que los instantes de la maternidad te despierten. Tanto los extremos como las rutinas – los altos, los bajos, los altibajos – contienen gran riqueza que redactar. No te preocupes en escribirlo todo y ni siquiera en apuntarlo todo bien. Simplemente intenta expresar algún principio sobre lo que significa criar tus hijos cualquier día del año, en cualquier momento.

2. Sé una madre que escribe. Las madres no nos levantamos a diario para preguntarnos si debemos darles el desayuno a nuestros hijos. Los escritores tampoco esperan inspiración o el deseo de empezar a redactar. Cuando es hora de escribir, escribe. Cuanto más lo hagas, más fácil será. Idealmente, esto es algo que haces todos los días para ti.

3. Elige tus herramientas. Sólo necesitas un cuaderno y un bolígrafo. Más adelante puede que elijas copiar páginas selectas a un ordenador, pero el cuaderno es más portátil y más personal. Llévate el cuaderno y el bolígrafo a todas partes. Nunca sabes cuándo dispondrás de quince minutos para escribir.

4. Empieza con menos para ir acostumbrándote. La regularidad con la que escribes es mucho más importante que la cantidad o el tiempo que escribes. Empieza con algo corto – dos páginas (unos quince minutos) al día. En tan sólo dos páginas de cuaderno, puedes capturar fácilmente un instante de tu maternidad.

5. Olvídate de las reglas. Las reglas nos limitan a pensar en lo que redactamos como correcto o incorrecto, bueno o malo. Cuando escribas, olvídate de puntuación, gramática, ortografía, precisión, lógica. La limpieza la puedes hacer más adelante. Por ahora, dedícate tan sólo a escribir.

6. Genera una lista de consignas para redactar. Las consignas te ayudan a empezar a escribir. Pueden ser muy variadas: un directivo (“escribe sobre la hora de irse a la cama”), una frase (“el día que naciste”), una palabra (“herencia”). Empieza una lista de consignas en la parte posterior de tu cuaderno. Así, cada vez que te sientes a escribir, sólo tienes que escoger una consigna y empezar.

      

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