30 de noviembre de 2011

Dije que en cuanto durmiera cuatro horas seguidas, volvería al blog No soy Supernanny. Y por fin, a dos meses desde la llegada de Pun, antes de ayer dormí cuatro horas seguidas. Por desgracia, la buena fortuna no ha durado, porque anoche ya estábamos de vuelta a las tomas cada dos horas…pero quiero cumplir lo que he prometido, aunque sea para mí misma.

Abrimos nuevo capítulo, el de familia numerosa, y para empezar os tengo que decir que no hagáis caso a cualquier idea einsteiniana que haya compartido en el pasado. Como, por ejemplo, que se puede escribir y mantener un blog con 15 minutos diarios. No tengo que decir más ni demostrarlo – ya habéis visto que con dos preescolares y un bebé no es posible, por lo menos no antes de que pasen dos meses.

Alguna madrugada mientras la nueva adquisición tenía ganas de juerga, intenté escribir una entrada para el blog tecleando en el móvil. Fue algo así:

Primer intento: “Hola chicas, acabo de dar a luz. Esto es guay. O sea, os tengo que dejar porque soy la madre más chachi del mundo.”

Una semana más tarde, el segundo intento: “Chachi, tu tía. Estoy hecha polvo. No aguanto ni un segundo más de este brutal déficit de sueño. Adiós, mundo cruel.”

Unas semanas más adelante, el tercer intento: “Al final he decidido quedarme en exte mundok pq vale la pena aunke sea duro. Estoy muy lucida a estaaas oras de la noxe. Asd925ñxdfi  kkkkk.”

Con el tercer intento, temí por la vida de mi móvil, ya que al despertarme por la mañana lo encontré recubierto de babas en el rincón extremo de la almohada. Ya no soy dueña de lo que hago por la noche, ni me acuerdo de lo que ocurre, ni de qué ha pasado. Sé que he estado con un bebé y eso es todo. (Un bebé adorable, todo sea dicho.)

Así que si a partir de ahora digo cosas extrañas (porque antes no las decía, no, nunca, ¿verdad que no?), ya sabéis por qué. Por queeeeeeeeeskkñskkkkkkkkk.

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19 de septiembre de 2011

Superactividad: La hora del cuento alternativo
Edad: 3-5 años
Materiales: 0
Gasto: 0€
Tiempo de preparación: 0 minutos
Duración de actividad: Indefinida
Nivel de supervisión: 100%

Llegó la hora del cuento. ¿Por qué no crear una historia completamente inédita? Esto es muy divertido sobre todo con niños a partir de los tres años, y es muy útil para viajes largos en coche.

Cuentos sobre tres objetos

Le pides a tu preescolar que te diga los nombres de tres cosas, personas o animales, y después te toca a ti contar una historia a partir de los tres nombres. Algunos de nuestros cuentos, de los más memorables, han tenido estas raíces:

Niño – lobo – abuelo
Hada – dinosaurio – fresas
Princesa – perrito – pobres

Ahora Pin con sus cinco años también se atreve a contar algún cuento si le decimos tres objetos.

Pasar el testigo

Empieza el cuento un miembro de la familia y cuenta como mucho un párrafo de lo que se le haya ocurrido, procurando parar en medio de una parte emocionante o intrigante: “Érase una vez un elefante azul que vivía en la cima de una montaña donde podía ver todo lo que había en el mundo. Pero a pesar de vivir en este sitio fantástico, estaba de lo más triste porque…”

Después le toca el turno a otro miembro de la familia, que continúa la historia y para en seco de la misma manera para que siga otro.

Este juego funciona mejor a partir de los cinco años, y cuantas más intervenciones, más divertido.

Más superactividades preescolares en No soy Supernanny: actividades rápidas, fáciles y baratas para preescolares

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12 de septiembre de 2011

Este verano leía la noticia de un restaurante en EEUU que prohibía la entrada a niños menores de seis años porque sus clientes estaban hartos de familias con niños maleducados y ruidosos. ¿Es discriminatorio o es inteligente?, preguntaba el artículo. Continúan después del artículo nada menos que veinte mil comentarios al respecto.

Unas semanas después salió una noticia de seguimiento, que el “movimiento” anti-niños en restaurantes se estaba propagando, y no sólo en restaurantes sino también en hoteles, cines y hasta supermercados. Preguntaba la autora: “…la gente ya no simpatiza tanto con los niños como antes. A medida que empresas responden a esta nueva generación de clientela de ‘primera clase’, ¿están en peligro de convertirse en ciudadanos de segunda los padres?”

No es ningún misterio: yo ya me siento como ciudadana de segunda, y más con dos preescolares y la tercera hecha un bombo enorme. Aunque España es mucho más tolerante en cuanto a la bulla en general, soy ciudadana de segunda por tener “demasiados” hijos o por no conseguir mantener una imagen más cuidada en muchas ocasiones (tanto la mía como la de mis hijos). Pero mientras se quede en miradas o incluso comentarios, no pasa nada…si se pasara al tema de restaurantes y otros lugares públicos, me pongo de rodillas para suplicar clemencia.

No es que tenga mucha oportunidad de gastar en estos temas, pero una visita mensual al MacDonalds es suficiente como para hacer circular una petición de misericordia y que me admitan a restaurantes normales. Gente privilegiada, ¿sabéis a cuántos decibelios se llegan en un parque infantil de estos establecimientos? ¿Sabéis el efecto que tendríais en nuestra salud si nos relegarais a restaurantes sólo aptos para preescolares? ¿Entendéis algo del “efecto manada”…que si nos limitáis a las familias normales, y siempre tenemos que comer donde sólo hay otros niños, en horarios infantiles, acaban imitando a los peores…en vez de estar expuestos a gente y edades de todo tipo, de comportamiento educado, digno a imitar? Y más que nada, ¿os dais cuenta de que si algunos de nosotros tenemos más de dos hijos, si sumamos cuántos años estaríamos desterrados a esta posición inferior, algunos llegamos a ONCE años de nuestra vida criando hijos por debajo de los seis años?

Bromas aparte, a España no creo que llegue “el movimiento” pero sí que quiero proponer que esta noticia nos haga meditar. Ya sé que hay gente de cierto tipo por el mundo, superexigente, que no tolera que los niños sean niños o que tengamos un mal día con nuestros críos. Pero también entiendo la reacción de una persona promedio que come en un restaurante y, sin esperar que nuestros hijos sean angelitos, tampoco desea salir del establecimiento medio sordo y con un guisante incrustado en el ojo por la mala educación de nuestros mocosos. Y es que en general, cada vez más, se educa a los niños como si fueran pequeños déspotas que pueden hacer lo que les dé la gana en cada momento. Para no causarles traumas. Para que desarrollen su individualidad. O lo que sea. Y acaban por el mundo causando traumas a los demás e incluso a sus propios padres.

Creo que esta noticia puede ser un toque de atención para que también enseñemos principios de amor, respeto y convivencia a nuestros hijos, y que, efectivamente, en algunos sitios no se puede dar rienda suelta a toda su efusividad o ruido, mientras que en otros sí. Todos pensamos que nuestros hijos son inteligentes; si no tienen una discapacidad en este sentido, os aseguro quepueden aprender la diferencia de cómo comportarse en cada lugar. Si acabamos como ciudadanos de segunda clase, admitidos o rechazados según la edad de nuestros hijos – por injusto que parezca –, puede que nosotros mismos como padres nos lo hayamos buscado.

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06 de septiembre de 2011

Miriam mira a los 40 cara a cara y de profesión es madre a tiempo total de unos mellizos. Junto con Marisol, que ya entrevistamos, administra el blog Criando Múltiples.

1. Ya sabéis que el blog “No soy Supernanny” es para las que criamos sin supercapa…¿qué super no eres o qué super quisieras ser?

No soy ningún super, sólo una madre que va aprendiendo por el camino sin ningún superpoder. Uy, y ¿cuál me gustaría ser? Qué pregunta más peligrosa con mi imaginación. Pues me gustaría ser un Superheroe que fuera capaz de eliminar las guerras, el hambre, la pobreza, la corrupción, las drogas, las enfermedades….Vamos que estaría muy ocupada.

2. Aparte de criar múltiples, veo que te multiplicas en Internet…¿cómo consigues tanto administrar un foro como publicar contenido en un blog?

Mis hijos son un cruce de humano con marmota y duermen desde las 19:30-20:00, así que cuando la casa está silenciosa, saco el laptop y sólo se oye a mis dedos correteando por el teclado.

3. Cuéntanos un poco sobre tus inicios en Internet y dónde estás ahora.

Cuando mis hijos empezaron a comer sólidos, un día me dio por buscar en Internet y descubrí los foros. ¡No sabía yo que eso existía! En un foro, conocí a una chica que me invitó a pasarme por criandomultiples.info, que se ha convertido en mi segunda casa desde entonces. Cuando Sol empezó con el blog, noté un come come por dentro. Siempre me ha gustado mucho escribir y no podía dejar pasar una oportunidad así de combinar las dos cosas que más me gustan en el mundo; mis hijos y darle a las teclas. Y bueno, los carros gemelares, que se han convertido en una obsesión.

4. ¿Qué te ha aportado tu contribución online?

Unas compañeras de camino que hacen que la carga sea menos pesada. Siempre hay alguien que ha pasado por lo que tú estás pasando y que te puede echar una mano y si no, siempre hay unos oídos que me escuchan (bueno, que me leen) y unos hombros en los que llorar. También mi relación con Sol, que no nos hemos visto nunca – es más, nos separan miles de kilómetros, pero trabajamos y nos reímos juntas que da gusto.

5. ¿Qué consejos tienes para madres que quieren empezar a escribir y compartir en un blog?

La verdad no tengo mucho que añadir a lo que ha dicho Sol. Solamente decir que el tener un blog debe ser algo que te aporte algo y no que se convierta en una obligación de la que no disfrutas.

6. ¿Cuál es el consejo más frecuente que das a madres de múltiples?

Que se sientan afortunadas que poca gente tiene la suerte de que la vida le regale más de un bebé a la vez.

Que disfruten del día a día. Es un topicazo total pero, de verdad, el tiempo pasa muy rápido y hay que disfrutar de las pequeñas cosas, una sonrisa, un abrazo….esos son tesoros que llevamos con nosotros todas nuestras vidas.

Que repitan en sus mentes que todo es temporal. Esas noches terroríficas, los cólicos, el correr detrás de ellos….todo pasa.

Y por último, que ignoren los comentarios negativos y malignos (sí, sí, que a mí incluso me han dado el pésame) que van a recibir de la gente. Sólo una madre que haya tenido múltiples sabe lo que es; los demás solo piensan que lo saben.

7. ¿Cuál es una de las ideas más equivocadas y frecuentes sobre la crianza de múltiples?

Hay tantísimos… Mi “favorito”, por llamarle algo, es que hay que separarlos en la escuela para que cada uno desarrolle su propia individualidad. Esto lleva a muchísimos colegios a separar a los múltiples por decreto, y no sólo colegios… incluso guarderías separan a múltiples de meses para que desarrollen su individualidad. Este es un tema, como en muchos otros en la vida, en los que no hay una solución aplicable a todos los casos. Pero en general podemos decir que excepto en casos extremos donde uno domine totalmente al otro, los múltiples se benefician de ir juntos a la escuela. Tienen un apoyo inestimable en momentos difíciles. El desarrollo de la individualidad de los múltiples se basa en que nosotros – padres, colegio, familia, amigos — los tratemos como individuos, y no en separarlos. Por ejemplo, si van a clases separadas (estaríamos según mucha gente fomentando su individualidad) pero estamos todo el día comparándolos (es decir, no los tratamos como individuos sino como un grupo), no les estamos ayudando. Si van juntos a clase y les tratamos como a dos niños que curiosamente tienen los mismos apellidos (anda que no hay Martínez García por el mundo), entonces los estamos apoyando. La opinión de que una separación por decreto no es buena, no es sólo cosa de madres chochas que no quieren separar a sus hijos; los estudios también demuestran que no hay diferencias en resultados académicos y de desarrollo social, pero que las separaciones cuando los peques no están preparados (¿y quién lo está?) pueden acarrear muchos problemas. En nuestro blog tenemos un apartado dedicado a este tema con la bibliografía más extensa en castellano sobre este tema y nos encanta ayudar a quien tenga preguntas sobre éste y, por supuesto, otros temas que tengan que ver con los múltiples.

8. El libro que más te ha gustado o ayudado a criar múltiples:

Más que libros, muuuuuuchos artículos. Yo soy de ir apagando fuegos según me van saliendo, así que cuando encuentro una dificultad (por ejemplo, cólicos, rabietas…. me dedico a buscar todo tipo de información sobre ese tema). El único libro que sí que me he leído y que me gustaría recomendar encarecidamente es Mi niño no me come de Carlos González. Me lo leí cuando mis hijos eran muy peques y me ha ayudado a tomarme el tema de las comidas de forma muy relajada para todos.

9. Una de tus armas secretas en la crianza de tus hijos:

La imaginación y la música. Me encanta inventarme historias con mis hijos, correr por el pasillo porque nos persigue un cangrejo gigante, cambiar el cuento de por la noche para que se adapte a lo que ellos viven, buscar tesoros en el jardín….. Y claro la música que amansa a las fieras. Nos encanta poner la música alta y ponernos a bailar y a cantar. Ambos funcionan muy bien en nuestra familia para romper un momento de peleas, de lloros y volver a la tranquilidad.

10. Algo con que sueñas:
Comparto sueño con Sol. Me encantaría conocerla y comprarnos una isla desierta con los beneficios del blog. Y ya que estoy soñando, tengo un sueño desde hace mucho tiempo, que es escribir un libro sobre múltiples. De madres que han pasado por ese camino para madres (y padres, claro), que empiezan a caminar en el mundo de los múltiples. Cuando mis fieras sean mayores. :-)


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25 de agosto de 2011

1 boda de un querido amigo
2 libros leídos
3 puntos en la barbilla de Pon por una caída en la piscina
4 días en las magníficas playas de Huelva
5 alfombrillas de coche llenas de arena y bicarbonato (el bicarbonato sirve para quitar los malos olores, mejor no preguntar)
6 helados comidos…o tal vez más…
7 personas locas que nos subimos a un hidropedal del que casi no salgo
8 días con familia que hacía tiempo que no veíamos
9 meses de embarazo casi cumplidos
10 minutos en una cola para que nos robaran la cartera

Pero sobre todo, infinidad de recuerdos, sonrisas, abrazos, conversaciones, silencios, reencuentros que forman parte de quién soy hoy, mientras la familia crece, y todos ahondamos en conocernos, cuidarnos, retarnos, escucharnos y querernos un poco más, sin necesidad de perfección o circunstancias ideales. Le doy las gracias a Dios por esta época de mi vida.

 

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03 de agosto de 2011

Marisol es funcionaria y madre a tiempo parcial (por custodia compartida) de dos hijas mellizas propias y de dos hijos ajenos. Junto con Miriam, que entrevistaremos en la próxima entrada, administra criandomultiples.blogspot.com y su foroCriando Múltiples trata sobre la crianza de múltiples cubriendo temas como, por ejemplo, si mandarlos juntos o separados en la escuela, pero también muchos temas que tienen que ver con la maternidad, salud, seguridad, etc., que son independientes de si se tienen los hijos de uno en uno o en pack de 2, 3, 4…

1. Marisol, ya sabes que el blog “No soy Supernanny” es para las que criamos sin supercapa…¿qué super no eres o qué super quisieras ser?

No soy super nada, ni aspiro a serlo. Me conformo con ir aprendiendo. No me creo a las madres superperfectas. Rascas un poco y encuentras roña, seguro.

2. Aparte de criar múltiples, veo que te multiplicas en Internet…¿cómo consigues tanto administrar un foro como publicar contenido en un blog?

En el trabajo. Junto con la reducción de salario por la crisis, yo opté por reducir el tiempo de trabajo productivo. Puede sonar salvaje, o poco solidario, pero es lo que hay. También cuando mis hijos no están conmigo porque están con sus otros padres. Durante mes y medio de cada tres meses, están con sus otros padres la mayor parte del tiempo, y tengo muchas tardes libres.

Administrar el foro es fácil si lo llevas al día; en realidad es un foro pequeño y con gente muy bien avenida, apenas da trabajo. Administrar el blog es otra cosa, tienes que andar buscando cosas que puedan interesar a las madres de múltiples (o a las madres en general), traducir cosas de otros idiomas (especialmente en lo que hemos tratado sobre llevar juntos o separados a los mellis en el cole) y no repetirte. Miriam ha trabajado como una jabata con los carros gemelares y es una experta mundialmente reconocida. :-)

3. Cuéntanos un poco sobre tus inicios en Internet y dónde estás ahora.

Empecé participando en el foro anterior a éste. Poco a poco fui participando más, y en un momento dado pasé a ser primero moderadora y luego co administradora. Cuando la administradora original decidió que cerraba el foro sin avisar a nadie, hice una maniobra poco diplomática y le quité la administración, para salvar la documentación que había en el otro foro, avisar a las usuarias y abrir un nuevo foro con las cosas del anterior. Ahí fue cuando empecé a implicarme en serio en esto del Internet. Respecto al blog, había demasiada información desperdigada por el foro, sin índice y sin orden ni concierto. La idea era llevarla a un sitio donde se pudiera consultar de forma más ágil. Así surgió el blog, y de ahí mi colaboración con Miriam, que es la parte creativa del tema. Yo soy más departamento de documentación y ella es el de creatividad, brain-storming, marketing… Además contamos con Sonia, que es la creadora de los logos tanto en el foro como en el blog, y alguna ayuda esporádica de otras foreras en la creación de entradas o en la traducción de documentos.

4. ¿Qué te ha aportado tu contribución online?

A mí me ha aportado un círculo de amigas que no habría tenido de otro modo. Encontrar mujeres con tus mismos problemas, con tu misma forma de ver la crianza, te abre al mundo en un momento en que te encuentras bastante aislada, dado que la crianza de múltiples te “excluye” de la sociedad. Tienes tanta faena y tanto trabajo, que no puedes apenas salir a la calle porque ya te toca volver, y encontrar ahí, al otro lado de la pantalla, otras mujeres que han pasado o están pasando por lo mismo, te da ánimos y te da visiones nuevas, formas nuevas de solucionar los problemas, en las que no habrías caído por ti sola. A veces mis conocidos me miran raro cuando digo “una amiga del foro”, porque a muchas no las conozco personalmente, pero es que de muchas de ellas tengo más datos y con muchas más confianzas que con mucha gente de mi entorno. Y bueno, siempre está la posibilidad de quedar y vernos, cuando vamos a otras ciudades, o cuando conseguimos encontrar un hueco para encontrarnos, aunque seamos tres. Por ejemplo, a Miriam no la conozco personalmente, pero tenemos una conexión estupenda y no hablamos únicamente de cosas del blog o del foro.

5. ¿Qué consejos tienes para madres que quieren empezar a escribir y compartir en un blog?

Que se lo tomen con calma. Si los hijos son muy pequeños, tendrá ratos de relax porque duermen mucho, pero eso pasa y llegará un momento en que no tendrá tiempo para nada, o que el tiempo que tenga se lo tomará para descansar. Que decidan primero qué tipo de información quieren compartir, y si es personal, si quieren mostrar a sus hijos o no en las fotos, si quieren contar detalles muy personales o no. La ventaja que tiene esto de tener un blog es que no es un trabajo, puedes dejarlo cuando quieras, puedes cogerlo cuando quieras.

6. ¿Cuál es el consejo más frecuente que das a madres de múltiples?

Durante el embarazo: que reposen, reposen, reposen. El cuerpo está sobrecargado con el peso de dos bebés, dos placentas, dos bolsas amnióticas, y da avisos para que bajes el ritmo. No esperes a que te receten reposo absoluto y tómatelo con calma. Una vez nacidos: no admitir visitas de cafetito hasta estar bien asentada, segura y firme. Y admitir todas las ayudas que te ofrezcan: para poner lavadoras, para planchar, cocinar, limpiar baños o sacar a pasear a los niños mayores, si los hay. Admite toda la ropa que te ofrezcan, cunas, parques… todo lo que te puedas ahorrar, será un alivio. Y obvia todos los comentarios de suegras, madres, vecinas, amigas, conocidas, y desconocidas sobre el trabajazo de tener dos, la imposibilidad de dar la teta a dos, los posibles siguientes embarazos, lo iguales-diferentes que son… Sigue tu instinto.

7. ¿Cuál es una de las ideas más equivocadas y frecuentes sobre la crianza de múltiples?

Que el trabajo es doble. No es lo mismo tener dos hijos que se lleven poco tiempo que tener a dos a la vez. Al principio es un trabajazo y es agotador, pero luego, de pronto, las cosas van más fluidas y tú ves luz al final del túnel. Otro error es querer dar lo mismo a cada hijo: el mismo rato de cariño, las mismas palabras, los mismos achuchones… Los adultos no somos iguales y no todos necesitamos la misma cantidad de mimos o de atención. Los múltiples tampoco son iguales, los hay más y menos demandantes, y habrá momentos en que uno necesite más atención que otro y viceversa. No agobiarse. El amor no se divide entre dos, se multiplica por dos.

8. El libro que más te ha gustado o ayudado a criar múltiples:

Yo no me he leído ninguno, las he criado como si yo fuera una neanderthal… Bueno, sí, me he leídoMi niño no me come de Carlos González pero ya cuando mis hijas tenían cinco años. Aunque pienso que deberían regalarlo en todas las maternidades y a todos esos pediatras histéricos con los percentiles.

9. Una de tus armas secretas en la crianza de tus hijos:

Yo creo que la única es la paciencia. Luego están los trucos personales de cada una, como hacer cubitos de caldo congelado para enfriar el puré o darles la comida con un sólo cuenco y una sola cuchara. Pero la paciencia es la madre de todo. Y el buen humor.

10. Algo con que sueñas:

Sueño con conocer a Miriam y largarnos a una isla paradisíaca una temporada, de relax absoluto… Sueño con ganar dinero con el blog, pero si no nos estudiamos cómo, poco vamos a ganar.

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27 de julio de 2011

Era de noche. Había acostado a Pin, de cinco años, hace unos diez minutos, cuando volvió a salir al salón. Ya sabéis que en las noches de calóh es un ritual que se levanten un par de (cientos de) veces, así que el hecho en sí no me sorprendió. Pero sí lo que me dijo. Se plantó delante mía muy seria y dijo:

—Mamá, he decidido que voy a ser como Wendy, que ya no voy a dormir con Hipo.

—¿Wendy de Peter Pan?

—Sí, quiero irme a dormir como ella, sin Hipo, sin muñecos.

Tengo que reconocer que no estaba preparada. ¡Hipo! En el pasado os he contado cómo es su muñeco inseparable desde que es bebé. Hemos celebrado su cumpleaños y también su resurrección en alguna ocasión.

Sinceramente, el corazón me dio un vuelco. ¿Por el muñeco? Una pizca, lo reconozco, por ridículo que suene. ¿Por mi niña? Sin duda. ¿Poner fin a la Era de Hipo? ¿Crecer? ¡No! Por un momento pensé que me pondría un disfraz verde y la llevaría volando por la ventana cual Peter Pan a la tierra de Nunca Jamás. ¿Con qué me he estado autoengañando todos estos años preescolares, pensando que quería que se emancipara lo antes posible?

—Vale —le dije con la voz chica—. Tengo una idea. A lo mejor quieres que duerma en su propia cama al lado de la tuya.

(Justo en este instante, para mis adentros, dos madres con caras muy diferentes empezaron a debatir. Una tenía cara de Supernanny: —Pero ¿se puede saber qué estás haciendo? ¡Es el momento de deshacerse del muñeco andrajoso!

La otra, con cara de no-Supernanny: —¡No puedo! ¡Pobrecito! ¡Ay, mi niña!…

Supernanny: —¡So débil!)

Mientras tanto, a Pin le gustó la idea de acostar a Hipo. Se le iluminaron los ojos: —¡Sí!

(No-Supernanny le dió un codazo a la otra: —Ves, no estaba preparada para deshacerse de Hipo.

Supernanny, con la nariz en el aire: —Lo estaría si lo estuvieras tú.)

Le hicimos a Hipo la cama en una caja, lo tapamos con una tela, y Pin se acostó feliz.

Yo me fui a mi cuarto, ignorando las miradas fulminantes de Supernanny, cogida de la mano de no-Supernanny y preguntándole cómo lo voy a hacer con tres niños en tres etapas diferentes: casi escolar, preescolar, y primera infancia cuando nazca el bebé en septiembre.

Como To estaba de viaje y “no tengo nada que hacer”, me invadió la nostalgia y me tiré una hora indisciplinada viendo fotos de los niños y lamentando lo rápido que crecen. ¡Pero si esta foto sólo es de hace unos meses…mira cómo le ha cambiado la cara! Flagelándome. ¿Habré aprovechado bien estos años con Pin? ¡Qué rápido crece! ¡Ayyyyy!

Me fui a la cama demasiado tarde y me dormí compungida. Querido Hipo: no te vayas todavía, no te vayas, por favor…

Pero todo cambió a las cinco de la mañana, cuando escuché el despertador que no me hace demasiada gracia, piececitos corriendo por la casa. Pin.

—Mamá, que no puedo dormir, que no encuentro a Hipo. ¿Dónde está Hipo?

Dichoso Hipo, refunfuñé (la nostalgia no se activa a las cinco de la mañana).

—Está en la caja al lado de tu cama, ¿te acuerdas? —gruñí—. Venga, a dormir, que todavía es pronto.

A esas horas, una empieza a desvariar. ¡La verdad es que estoy hasta el moño de Hipo! ¡Que me despierte por un trozo de tela hecho un morro deforme y ametrallado de agujeros! ¿Quién nos lo regaló? Ah sí, mi suegra. Pero no es su culpa: ¡es la culpa de To, que para colmo no está para atender a Pin a las cinco de la mañana! Fue él quien le adjudicó como compañero de cuna y creó el vínculo inseparable. Cuando vuelva de viaje, voy a esconder a Hipo adrede y que sea él quien se levante a las cuatro de la mañana a hacer de detective…

Pero antes de que pudiera reconciliar el sueño, Supernanny (que no duerme nunca) me interrumpió sacudiendo un dedo índice: —No te quejes, que te lo dije.

Y no-Supernanny simplemente emitió un ronquido.

PD
Total, para un anticlímax: a tres noches del suceso, Wendy sigue en Nunca Jamás; la caja, vacía; e Hipo, firmemente atrincherado en la cama de Pin.

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19 de julio de 2011

Esto funciona tanto para los días cuando te vuelven loca tus preescolares y piensas que realmente te faltó un tornillo a la hora de decidir tener hijos…como para los días en .los que tu instinto materno desborda por los cuatro costados y no cabe en tu corazón el amor que sientes por ellos. Pero lo recomiendo sobre todo en el primer caso, para seguir adelante y valorar los hijos que tienes entre manos.

Cuando lo hayas acostado, pon el nombre de tu preescolar, la edad que tiene, y la fecha en una hoja de papel, un cuaderno o un documento en el ordenador, y empieza a escribir. Escribe todo lo que echarás de menos de él de esta precisa etapa de su vida, a sus dos años, tres y medio, cuatro años o la edad que tenga. Por ejemplo:

– formas que tiene de expresar cariño
– frases que dice
– canciones que canta
– maneras que tiene de “ayudarte”
– actividades que comparte contigo
– hábitos muy suyos
– cómo huele
– maneras que tiene de pedir cosas
– apodos que utilizas sólo para ese hijo
– la descripción de su cara o cuerpo en este momento
– cosas que no le gustan
– muñecos (o coches) que quiere con pasión
– los sueños que te cuenta.

Si no acabas sacando el pañuelo, por lo menos acabarás el día con más ternura…y conservarás un recuerdo instantáneo de este momento irrepetible de su vida. Unos años más adelante, cuando saques estas descripciones y las vuelvas a leer, te sorprenderás de todo lo que se te ha olvidado…y que no logra captar una cámara. Además, seguramente les resulten muy interesantes a tus hijos cuando sean más mayores.

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12 de julio de 2011

Seguimos con la serie de Cómo contar tus desvaríos en un blog y no morir en el intento. ¿Qué tal? ¿Ya has abierto tu blog? ¿Cómo van esas entradas? ¿Estás manejando el blog? ¿O el blog te está manejando a ti?

En esta entrada me gustaría cubrir unas reglas básicas de protocolo bloguero.

En las entradas de tu blog:

En cuestiones de estética, haz que tu blog sea fácil de leer. ¿De verdad hacen falta la musiquita de fondo y las mariposas revoloteando por la plantilla? ¿El fondo de diseño barroco en naranja con la letra de colorines distintos párrafo por párrafo? Ya sé que es tentador, pero muchos queremos, sencillamente, leerte, y que no nos cueste demasiado esfuerzo. Por eso, recomiendo una plantilla sencilla, de colores básicos, y una fuente fácil de leer y de un tamaño accesible, ni demasiado pequeño ni enorme. Y, por favor, NO ESCRIBAS TODO EN MAYÚSCULAS. Sé que puede resultar más fácil escribir así, pero da la sensación de estar gritando, o al menos, así se entiende en el ciberespacio. Así que si quieres enfatizar algo, subráyalo o ponlo en negrita, ocasionalmente utiliza mayúsculas, pero no escribas todas tus entradas y comentarios en mayúsculas.

No copies contenidos de otros sin pedir permiso o, si no puedes localizarles, sin decir de dónde lo has copiado. Algunos blogs o páginas web ya tienen publicados sus pautas de reproducción, algunos publican bajo Creative Commons; sólo tienes que prestar un poco de atención. Pero lo mejor de todo es ser creativa y producir tu propio contenido original de calidad.

Escribe para ti, pero también para los demás. Pregúntate, ¿qué les estoy dando? ¿Qué valor estoy añadiendo a sus vidas? ¿Qué estoy contribuyendo a Internet? Recuerda que tu blog tiene, potencialmente, un alcance mundial.

Si escribes sobre tus hijos o personas que conoces, piensa en su reacción al leerlo (en el caso de tus hijos, dentro de unos años). Intenta no comprometer su intimidad y no avergonzarles. Si tus contenidos son muy personales, quizás quieras utilizar un pseudónimo. O limitarte a escribir sobre ti misma, no los que te rodean. Sobre estas líneas, es aconsejable estar de acuerdo con tu pareja en cuanto al alcance de tu vida bloguera para que no se lleve sorpresas o disgustos.

En los comentarios de tu blog:

Sé cortés y amable con los que se toman el tiempo de comentar en tu blog. Puedes decidir si contestar todos los comentarios o no – depende del tiempo del que dispongas. Si alguien no está de acuerdo contigo, no te lo tomes a pecho, no estés a la defensiva. Recuerda que siempre puedes activar la moderación de los comentarios para que no se publiquen comentarios abusivos o indeseados.

Si puedes, aunque tengas poco tiempo, visita los blogs de los que te visitan a ti y déjales algún comentario recíproco. Es muy bonito formar amistades con otros blogueros, sean madres o no.

¿Preguntas, comentarios, aportaciones?

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08 de julio de 2011

Continuación de Lo que tendría que saber un preescolar. Traducimos y resumimos este artículo original.

Pero incluso más importante es lo que deben saber los padres de un preescolar de cuatro años:

1. Que cada niño aprende a andar, hablar, leer y resolver álgebra a su propio ritmo y que no incumbirá de manera alguna en lo bien que ande, hable, lea o resuelva álgebra.

2. Que el único y mayor pronóstico de logro académico y buenas notas es leerles a tus hijos. No lo son las fichas, ni los cuadernos, ni los colegios preescolares de última generación, ni los juguetes con lucecitas ni los ordenadores, sino Papá y Mamá tomando el tiempo cada mañana o cada noche (¡o ambos!) para sentarse con ellos y leerles libros maravillosos.

3. Que ser el niño más inteligente o hábil en clase nunca ha tenido nada que ver con ser el más feliz. Estamos tan ocupados en querer darles “ventajas” a nuestros hijos que les damos vidas tan estresantes como las nuestras. Una de las ventajas más grandes que les podemos dar a nuestros hijos es una infancia sencilla y libre de preocupaciones.

4. Que nuestros hijos se merecen estar rodeados de libros, naturaleza y materiales de bellas artes, y la libertad de explorar. Podríamos deshacernos del 90% de los juguetes de nuestros hijos y no los echarían en falta, menos éstos que sí son importantes: juguetes de construcción como Legos o bloques; juguetes creativos, como todo tipo de material de bellas artes (de calidad); instrumentos de música (los auténticos y los multiculturales); ropa para disfrazarse; y libros, libros y libros. Necesitan además la libertad de explorar: jugar con tazones de legumbres en la trona (supervisados, claro); amasar pan (por desastre que resulte); usar pintura y plastilina y purpurina en la mesa de la cocina mientras hacemos la cena, aunque se caiga por doquier; tener un sitio en el jardín donde no pasa nada si cavan en la hierba y hacen un gran hoyo de barro.

5. Que nuestros hijos necesitan más de nosotros. Nos hemos acostumbrado tanto a decir que nos tenemos que cuidar que algunos lo hemos usado como excusa para dejar que el resto del mundo cuide de nuestros hijos. Sí, todos necesitamos un baño sin interrupciones, tiempo con amigos, descansos mentales y una vida ocasional que no tenga que ver con nuestro papel de padres. Pero vivimos en una época en la que las revistas de crianza recomiendan intentar pasar 10 minutos al día con cada hijo y organizar un sábado al mes como día familiar. ¡Eso no está bien! Nuestros hijos no necesitan Nintendos, ordenadores, actividades extraescolares, clases de ballet, grupos de juego y entrenamientos de fútbol tanto como nos necesitan a NOSOTROS.

Necesitan padres que se sientan y escuchan cómo les ha ido el día, madres que se sientan con ellos para hacer manualidades con ellos, padres y madres que se toman el tiempo de leerles cuentos y hacer el tonto con ellos. Necesitan que vayamos de paseo con ellos y que no nos importe el paso a un kilómetro por hora de un niño pequeño en una noche de primavera. Se merecen ayudarnos a hacer la cena aunque tarde el doble y cueste el doble de trabajo. Merecen saber que son una prioridad para nosotros y que nos encanta estar con ellos.

Y volviendo a la lista de las habilidades de un niño de cuatro años…

Sé que es parte de nuestra naturaleza humana el querer saber cómo se comparan nuestros hijos a otros y estar seguros de que estamos haciendo todo lo que podemos por ellos. Existen listas de lo que se les enseña típicamente a los niños y qué deben saber al finalizar cada año escolar, empezando con preescolar.

Como practicamos “homeschooling”, ocasionalmente imprimo esas listas para asegurarme de que no haya una laguna enorme en la educación de mis hijos. Hasta ahora no la ha habido, pero a veces al consultar estas listas se me ocurren ideas en cuanto a qué estudiar o jugar o qué libros sacar de la biblioteca. Eduques a tus hijos en casa o no, estas listas pueden ser útiles para ver el aprendizaje infantil típico de cada año y pueden tranquilizarte de que les va bien.

Si hay áreas en las que parece que a tu hijo le falta algo, no es una indicación de fracaso ni tuyo ni de tu hijo. Sencillamente no lo has cubierto todavía. Los niños aprenderán cualquier cosa a la que les expongamos, y es una tontería pensar que tienen que saber quince cosas particulares a esta edad particular. Aún así, si quieres que aprendan cierta asignatura, intégrala en la vida diaria, juega con ella, y la captarán de manera natural. Cuenta hasta 60 cuando estés mezclando una tarta y aprenderán sus números. Saca libros divertidos de la biblioteca sobre el espacio o el alfabeto. Experimenta con todo, ya sea la nieve en invierno o una rama de apio sumergida en colorante. El aprendizaje ocurrirá de manera natural, será mucho más divertido, y sentirás mucha menos presión.

¿Qué es lo que necesita un niño de cuatro años?

Mucho menos de lo que pensamos…y mucho más.

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