Con cinco minutos te comes el mundo

Después de darte cuenta de que está prohibido sentarse, empiezas a delirar y a enloquecer aún más: te empiezan a obsesionar los minutos. Escuchad mi segundo consejo, 2012 (basado en la experiencia del año pasado):

2. Aprovechar los ratos de cinco minutos.

Suena un poco maniático, pero se puede hacer mucho en cinco minutos. En una familia con preescolares, los cinco minutos cuentan para todo: para recoger el salón o una habitación, para recoger la mesa, para doblar la ropa. Cuando se trata de cinco minutos con cuatro personas empleadas a fondo, ni os cuento. Colaboración al máximo en cinco minutos de reloj. Los resultados nunca dejan de sorprenderme.

Con los espacios de cinco minutos, en particular, se pueden vencer las áreas que no nos gustan. Las que evitamos. Las que incluso odiamos.

Bueno, ejem, esta nevera la he encontrado en Google. Creo que esta familia se merece lo del patrimonio de la humanidad.

Por ejemplo, qué queréis que os diga: odio limpiar la nevera. No me refiero a limpiarla en sí, sino a mantenerla ordenadada, cada balda con su comida correspondiente, sin alienígenas asomando de los botes de tomate frito medio usados ni un jardín creciendo donde antes estaban las zanahorias. Mi nevera podría ser patrimonio de la humanidad, con lo turístico que es: contiene monumentos, especies en peligro de extinción, parques naturales… Por desgracia, la gente prefiere otro tipo de turismo, así que me tengo que dedicar a mantenerla utilizable para la familia.  Si lo pienso, nunca paso el rastrillo por la nevera, porque mi subconsciente (la no-Supernanny) me dice que va a ser un trabajo enorme. Pero si dedico cinco minutos a la tarea, consigo devolver tres baldas a un nivel de limpieza humana…y si he podido con tres en cinco minutos, termino el resto del patrimonio sin problema porque ya estoy animada.

No sé si lo tuyo serán las neveras. A lo mejor son los cristales, las pelotas de pelusa debajo de la cama o el entrecejo de tu pareja. Sea lo que sea, piénsalo la próxima vez que te sientas culpable por una tarea que aborreces: sólo cinco minutos. Cinco minutos de nada, y una mejor vida en el 2012.

      

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9 Respuestas a Con cinco minutos te comes el mundo

  1. Triple dice:

    Es cierto, a veces me la paso agobiada y aterrada por varios días, posponiendo una actividad que pienso me va a llevar horas y cuando me decido a hacerla, no tardo más de 15 minutos.

  2. Merche dice:

    Me parece imposible lo que dices porque cinco minutos es tan poco tiempo, pero voy a probarlo porque suena muy interesante.

    • Nova dice:

      Es verdad, cinco minutos es muy poco, pero si trabajas rápido, el resultado es sorprendente. Tendría que sacar una foto para ilustrar el antes y el después. Lo cierto es que para mí esos primeros cinco minutos son muy importantes porque son motivacionales. Me obligan a poner solución, en vez de desesperarme. Digamos que son la llave para desbloquear una condición mental.

  3. alr dice:

    Uy! esa nevera está como la mía, jejeje. Voy a seguir tus consejos supernanny. gracias.

  4. Super mami dice:

    Hola supernanny, he llegado hasta tí porque buscaba la foto de una nevera sucia para colgarla en la puerta de la nevera de mi oficina, que más o menos luce igual! Me gusta mucho tu idea y creo que de vez en cuando compartiré mi experiencia si me dejas.
    Un saludo de una madre de un chico de 16, una niña de 11, un perrito de 1 año y un marido (que a veces se comporta como un niño)

    • Nova dice:

      ¡Bienvenida Super Mami! Encantada de leerte por aquí y espero tus comentarios, que nos van a venir genial a todas. Tú también tienes la casa llena por lo que veo, jeje.

 

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